Sin necesidad de software. Sin complicaciones. Basta insertar la pila incluida, conectar el nanorreceptor inalámbrico en un puerto USB, y el mouse estará listo para su uso.
Tan pequeño y discreto que podrá conectarlo a un puerto USB y olvidarse de él. Sin preocupaciones por pérdidas.
La comodidad y la libertad de un dispositivo inalámbrico con la fiabilidad de uno con cable: transmisión de datos rapidísima sin apenas retrasos ni interrupciones.
Podrá usar la pila durante meses antes de cambiarla.
El indicador del estado de las pilas previene para evitar disgustos. El conmutador de encendido/apagado ahorra energía y el modo de suspensión inteligente alarga la duración de la pila.
En casa o de viaje, puede despedirse del touchpad de su portátil.